Estimados: el año pasado en Wain (Nº3) hicimos una selección de buenas empanadas de pino repartidas por toda la ciudad. Esta temporada, les aviso, vamos por otro tipo de picadas, pero de todos modos me asalta una duda y me gustaría ustedes me ayudaran a resolverla ¿Qué empanadas que a ustedes les den confianza absoluta de sabor y no-repetición podemos conseguir lejos del circuito empanadero que todo el periodismo gastronómico usualmente ocupa(mos)? O sea, de Plaza Italia para abajo. No importa que sean industriales o de la señora de la esquina, lo que buscamos es calidad. Por mi parte, les dejo la lista de las aparecidas el año pasado a modo de inspiración.
Ambassador. Tobalaba 975, Providencia. 231 8145. Es una de las rotiserías con más trayectoria en Santiago y cómo no, con empanadas de primer nivel. La masa es delgada, grasa y resistente; apta para contener un relleno enjundioso, donde resalta el sabor de las especias por sobre la carne molida y los trozos de cebolla buen amortiguada. Las venden durante todo el día y a toda hora, aunque mejor pedirlas por anticipado sobre todo los fines de semana. Valor: $ 945 cada una.
Gilberto Monti. Manuel Montt 2112, esq. Santa Isabel, Providencia. Tel. 225 3131. Por $ 1.200, lo que esta ya tradicional fábrica vende es una empanada de buen tamaño, donde se luce el gusto de su carne picada como parte de un pino que también resalta por caldúo y sabroso. Su masa es bien elástica, de bordes gruesos y en general ofrece suave textura al gusto. O sea un agradable envase para un mejor relleno. Se pueden comprar en versiones con o sin ají.
La Picaá. Apoquindo 7744, Las Condes. Tel. 2115210. De su antiguo y cuasi campestre emplazamiento en La Reina, pasaron a avenida Apoquindo y sus obras del Metro, manteniendo su reputación como empanaderos de primera clase. Valen $ 750 cada una, destacando por la ligereza y buena resistencia de su masa, que cubre un pino de carne picada y sabor suave. Se pueden consumir en el lugar e –importante- abren todos los días.
Ña Matea. Purísima 171, Recoleta. Tel. 777 0478. Buen tamaño, masa delgada y de una cobertura dorada casi siempre, que contiene un relleno abundante en carne picada y muy bien cocinada en el mismo jugo del pino y luego macerada a conciencia para acentuar su integración con la cebolla y el resto de los aliños, que le aporta sazón y enjundia. Cuando están recién hechas, a eso de las 11 de la mañana, sencillamente son una maravilla. Valor: $ 850 cada una.
La Tinita. Antonio Bellet 58, Mercado de Providencia. Tel. 2359157 y 2364199. Este el gran sitio de peregrinación para el aficionado empanadero de Providencia. A veces hay que esperar por el pedido (sobre todo en fin de semana), pero como recompensa aparece una empanada con una buena porción de carne picada y aliños suaves en su interior, aceituna verde, más una masa de calibre grueso y sabrosa. Hay también de queso, vegetales y mariscos, pero ahí de todas maneras el pino manda.
Aquelarre. Campanario 3215, Recoleta. Tel. 6220897. Uno de los créditos de Santiago Norte a la hora de hablar de estas preparaciones. Son de porte considerable y en sus dos formatos –normales y con merquén- ofrecen una buena cantidad de carne molida, que destaca bastante entre la cebolla y los clásicos condimentos del preparado. Su valor es de $ 650 y, por cierto, vale la pena ir por ellas.
Fuente Chilena. Apoquindo 4900, Centro Comercial Omnium, Las Condes. Tel. 228 6756. No es la especialidad de la casa (en términos de consumo), pero la nueva sandwichería instalada en Las Condes se las trae con sus empanadas de pino. No son de horno sino fritas y de masa delgada, lo suficiente como para que el aceite caliente las ponga crocantes y le ponga calor a un relleno jugoso, de carne picada y delicioso sabor. Por $ 900 y como entremés sanguchero funciona. Sola, también.
La Temucana. Av Departamental 0 Parc.14, casi esquina Tobalaba, Peñalolen. Tel. 284 1034. Una de sus virtudes es su pinta campesina en plena urbe, asociado a un horno de barrio que sábado y domingo no para. Se pueden comer ahí mismo, en bancas y mirando la cordillera. Cómo son: de masa sabrosa, dorada, hecha con manteca de calidad; un pino de carne picada abundante, ugoso y picantito por la mezcla de especias. Además, por $ 750 tanto mejor.
Don Benito. Camino Lonquén Par 16 1/2, sitio G (casi esquina Camino Calera de Tango), Calera de Tango. Tel. 8555020. Queda a exactos 34 kilómetros de las oficinas de Wain. Algo lejos, pero vale la pena el viaje. Son de carne picada de textura suave, matizada por una sazón donde predomina la ‘color’ chilena, que le da el toque ciento por ciento criollo. Valen $ 790 en versión horno o fritas y las preparan a la vista de todos. Se pueden llevar o comer ahí mismo, en un amplio comedor de aire campestre.